Hilos Tensores

Hilos tensores, el nuevo lifting sin cirugía

El procedimiento consiste en implantar hilos intradérmicos que consiguen tensar el óvalo facial, borrar las arrugas y la flacidez.

El resultado es más suave que el de un lifting quirúrgico, pero el aspecto más natural.

Los hilos intradérmicos se implantan desde la zona anterior de la oreja hasta el surco nasogeniano (el surco que se forma entre la nariz y la boca) y hasta el lateral del mentón. De este modo consiguen re colocar el pómulo en su posición original, tensando y reafirmando el óvalo facial. Se pueden colocar en forma de abanico o en forma de red.

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El tratamiento es muy poco invasivo y en se realiza en una sola sesión de menos de una hora. No hay suturas, ya que solo e realiza la incisión para la introducción del hilo. Se utiliza anestesia local y no en todos los casos por no ser necesario.

Los hilos están fabricados en material 100% biocompatible , el mismo que se utiliza en las suturas quirúrgicas, son totalmente reabsorbibles y su grosor es de micras. Los más gruesos tienen grosor de un hilo de pescar, pero los hay mucho más finos, para zonas sensibles como la del contorno de ojos. Se pueden poner un mínimo de seis hilos si solo es en una zona, o hasta unos 40 hilos cuando el tratamiento se extiende al rostro completo.

La cánula se introduce por una zona, por ejemplo por el mentón, y se saca por otra, como puede ser la barbilla. El hilo queda dentro y no va atado, porque lleva unos conos que impiden que se muevan y que no se puedan sacar ni en un sentido ni en otro. La forma de actuar del hilo es mediante una tensión mecánica. Produce estimulación para formación de colágeno, consiguiendo a medio y largo plazo que mejore la flacidez y el estado general de la piel.

A diferencia de otras técnicas, la expresión del rostro no varía tras el tratamiento. Mejora el estado del rostro, reduciendo arrugas y flacidez pero de forma natural.

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